Soy mujer, soy fotógrafa, soy independiente

La mayoría de mis alumnxs, desde que di mi primer taller hasta hoy, fueron/son mujeres. De todas las edades, con realidades muy diferentes. Algunas con ganas de aprender por curiosidad, otras con el objetivo de convertirse en profesionales, otras para cambiar el rumbo luego de muchos años de mantener un estilo que ya no las hace sentir cómodas. Algunas vinieron a los talleres básicos sin saber como usar una cámara y hoy las veo convertidas en profesionales…y me llenan de orgullo.

A los talleres vienen mujeres que se capacitan mucho, mujeres que combinan tareas de madres y fotógrafas, mujeres que quieren largar todo y dedicarse a lo que aman. Mujeres que tienen miedo de pegar el salto, mujeres que piensan que por ser mujeres todo va a ser mas difícil.

Hace algunos días, mientras terminaba la segunda parte de una mentoría, charlábamos con mi alumna sobre esto mismo: la fotografía, el emprendimiento, las desigualdades de género, la falta de oportunidades, los prejuicios y surgieron preguntas que me suelen hacer en muchos talleres: “Cómo hiciste?” “Alguna vez dejaste de hacer algún trabajo por ser mujer?” “Cobras menos por serlo?”.

Llevo ya 7 años trabajando de manera independiente. En estos 7 años me las arreglé (y arreglo) como pude. Siempre lo hice sola, mas allá de contar con los consejos de otres profesionales, amigues, familiares, etc. Nunca necesité socixs. Los primeros años fueron difíciles porque tenia que aceptar trabajos que no me gustaban para poder salir adelante, así como en algún momento pude darme el lujo de rechazar lo que no me gusta. Tuve (y tengo) momentos de duda, de miedo, de incertidumbre y los voy a tener toda la vida. Tuve (y tengo) épocas en las que no se como voy a pagar el próximo alquiler, y otras épocas en las que puedo ahorrar para darme algún gusto. Pero lo cierto es que, mas allá de los altibajos normales de cualquier emprendimiento, nunca se me ocurrió bajar mis precios por ser mujer. Nunca nadie me dijo “gracias por tu presupuesto pero prefiero contratar a un hombre” (y si así fue, nunca me enteré). Es cierto que es un rubro difícil para nosotras en muchos aspectos. Pero nunca va a dejar de serlo si seguimos pensando que no pertenecemos.

Como digo siempre, no se si soy buena o mala fotógrafa, pero si sé de lo que soy capaz: soy capaz de que alguien me pida un presupuesto y me contrate sin necesidad de pedirme que baje los precios, porque considera que es dinero bien invertido. Soy capaz de agendar reuniones que terminen con una reserva, de mantener mis redes activas, de diseñar mi propia web, de ser ordenada con mi trabajo. Soy capaz de ir sola a cubrir una boda durante 12 horas y obtener fotos que sirvan, que gusten, que emocionen a mis clientes. Soy capaz de armar contenidos para los talleres, de dar clases durante 8 horas seguidas y de que se vayan sintiéndose inspirades y con ganas de proponerse nuevas metas. Soy capaz de entregar un trabajo y que la reunión termine con lagrimas de emoción, y una sensación de tristeza porque “no nos vamos a ver más”. Soy capaz de que vuelvan a contratarme cuando tienen un bebe, cuando ese bebe cumple un año, y hasta de que me manden una foto de un test positivo antes de compartirla con amigues, para avisarme que pronto vamos a tener que reservar fecha. Soy capaz de que me recomienden con amigues y la cadena de clientes recomendades siga y siga agrandándose. Insisto, no se si tengo bien ganado el titulo de “fotógrafa”. Pero si se que tengo bien ganado el titulo de “emprendedora” (o remadora!), y que aprendí a creer en mis capacidades sin dejar de tener los pies sobre la tierra.

Se puede trabajar en fotografía de manera independiente siendo mujer?: si

Es necesario cobrar menos por ser mujeres para que nos contraten mas?: no

Entonces, muchachas…sigamos haciendo lo que nos gusta, no nos comamos el verso de que siendo mujeres (y madres) no podemos vivir de lo que amamos. A algunas les llevara mas tiempo, a otras menos, pero eso no va a depender del genero sino de las condiciones en las que cada una vive, de las oportunidades que cada una tiene, del esfuerzo que cada una pone y del profesionalismo con el que cada una lleve adelante su trabajo.

Podemos maquillarnos y sacar fotos al mismo tiempo. Podemos llevar un negocio adelante mientras cambiamos un pañal.

Podemos inspirar a otras colegas.

Podemos ser lo que querramos ser.

 

(La foto de la portada fue tomada por otra gran mujer, madre y fotógrafa: Lucia Sarasqueta.)

 

Textos y fotografías: © Ivana Gorosito 2018

 

 

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