Mirko y Milo: recuerdos de la infancia

«La infancia es una gran etapa de la vida. No apuremos a los chicos, tienen toda la vida para ser grandes. Dejemos que aprendan jugando, que usen más trajes de superhéroes…y menos disfraces de adultos. Que se manchen con el helado, que se mojen con la lluvia, que se ensucien con la tierra, que se caigan y que aprendan a levantarse. Desenchufémoslos de las pantallas y salgamos juntos a mirar el cielo. Regalémosles menos cosas y más tiempo. Contagiémonos de su risa. Las cosas más divertidas no siempre se compran y el mejor envoltorio es un abrazo. Enseñémosles a escuchar, a compartir y a mirar a los ojos en vez de competir. A que la diversidad no separa: enriquece. Digamos la verdad, seamos ejemplo, pero aprendamos juntos alimentando su imaginación. Inspirémoslos a ser ellos mismos»

Mirko le da la mamadera a su bebé antes de hacerlo dormir en su cunita rosa y, mientras busco distintos encuadres, me encuentro con una puerta que contiene este escrito. Una casa en la cual el respeto y el tiempo compartido en familia son cosa de todos los días. Donde las risas son el sonido ambiente. Donde da gusto cada click.

Esta sesión fue hecha especialmente para que sea parte de un ejercicio dentro de los workshops; para que vean el trabajo en crudo, el proceso de selección y el armado de la historia. Infinitas gracias a esta familia que se copó, y muchisimas mas gracias aún para Pata Martinez que hizo de nexo mientras organizaba la edición de Mayo en Martinez.